Evoluz da un nuevo paso importante en su apuesta de crecimiento con su participación en el Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD). El inicio de las operaciones de la compañía en este ámbito refuerza su posición dentro del mercado energético español y acelera su plan para convertir la gestión de la demanda eléctrica en una palanca real de competitividad para las empresas.
El SRAD es un mecanismo del sistema eléctrico español que permite a determinadas compañías modular temporalmente una parte de su demanda cuando el operador del sistema –Red Eléctrica– lo requiere. Se trata de un servicio voluntario y retribuido, diseñado para aportar flexibilidad al conjunto del sistema eléctrico desde el lado del consumo, reforzando el equilibrio entre generación y demanda en momentos puntuales.
A través de este mecanismo, las empresas participantes reciben una compensación económica por poner a disposición de la red general una parte ajustable de su consumo eléctrico en momentos de alta demanda. Esta capacidad de modulación debe estar previamente identificada y sujeta a determinadas condiciones operativas, de modo que pueda activarse de forma ordenada, medible y sin alterar la actividad habitual de cada organización.
“cambia la forma en la que muchas compañías pueden entender su consumo eléctrico, al permitir que una parte de lo que hasta ahora era únicamente un coste pueda convertirse en una fuente de valor que contribuya a reforzar su competitividad”.
La incorporación de Evoluz al SRAD da continuidad al acuerdo estratégico firmado recientemente por la compañía con Bamboo Energy —firma especializada en tecnología aplicada al sector energético—. Esta alianza ha reforzado las capacidades tecnológicas de Evoluz para automatizar procesos, analizar patrones de consumo y facilitar el acceso de sus clientes a mercados de ajuste y servicios vinculados a la gestión activa de la demanda.
En palabras de Abel Martín, CEO y fundador de Evoluz, el objetivo de la compañía pasa por “democratizar la participación en el sistema eléctrico español, haciendo más accesible un servicio que hasta ahora estaba reservado a grandes consumidores y proveedores energéticos”. Para Martín, la flexibilidad de la demanda “cambia la forma en la que muchas compañías pueden entender su consumo eléctrico, al permitir que una parte de lo que hasta ahora era únicamente un coste pueda convertirse en una fuente de valor que contribuya a reforzar su competitividad”.
